Vamos a aprender acerca de la prevención de la caries

Halloween ya casi está aquí y los niños harán trato o truco, y recogerán tantos dulces como puedan. Aunque está bien comer una porción de caramelo de vez en cuando, queremos mantener nuestra boca y dientes lo más sanos posible. ¡La caries no es un tema de risa! Aunque puede parecer lindo ver a los bebés sin dientes, no es el caso en niños mayores y adultos.

¿Sabía usted que las caries en los dientes de leche se propagan a los dientes permanentes? Esa es una de las razones por las que es tan importante conservar los dientes sanos. Así que, ¿cómo podemos enseñarles a nuestros pequeños a prevenir la caries? En la cocina de la enseñanza (Teaching Kitchen) en el Museo de los Niños de Denver en Marsico Campus, lo hacen en forma de juego, y hoy quiero compartir con ustedes tres maneras sencillas para poder luchar contra las caries que mi hija y yo aprendimos en este lugar.

1. Beber menos jugo y tomar más agua

¿Sabía usted que un vaso de jugo de naranja de 10 onzas contiene una cantidad de azúcar equivalente a 1 barra de chocolate? La mayoría de los padres piensan que el jugo es una opción saludable, o al menos más sana que la soda. Sorpresa: ¡El jugo tiene igual cantidad de azúcar! Beber jugo sin cepillarle los dientes a su hijo permite al azúcar depositarse en los dientes, lo cual eventualmente produce la caries. Así que beban más agua, especialmente entre comidas. El agua del grifo es la mejor ya que la mayoría del agua de grifo contiene flúor. El agua elimina el azúcar de tus dientes y te ayuda a prevenir la caries.

2. Cepíllarse dos veces al día

La prevención de la caries comienza con el cepillado. Cepillarse por lo menos dos veces al día durante dos minutos cada vez es la forma ideal para prevenir la caries. Lo ideal es cepillarle los dientes al niño después de cada comida con pasta dental con flúor. Puede utilizar un cronómetro para que les resulte más fácil a ellos.

3. Visitar al dentista regularmente

Su hijo debe hacerse un examen y una limpieza dental profesional al menos dos veces al año, cada seis meses. Su dentista será capaz de detectar los problemas que pueden estarle ocurriendo al niño de manera oportuna de modo que usted pueda obtener el cuidado requerido antes de que sea tarde. Los niños deben hacerse su primer chequeo dental tan pronto como les sale el primer diente de leche, generalmente alrededor del primer año de edad.

¡Recuerde cuidar de esos preciosos dientes!

Gracias a AnnMarie John por compartir su experiencia en Teaching Kitchen (la cocina de la enseñanza).